viernes, 27 de enero de 2012


Certificación HACCP

 Inocuidad asegurada



Un producto alimentario, para poder entrar en el mercado y circular libremente, debe ser sano y seguro para el consumidor; en definitiva, inocuo. Asimismo, la evolución del sistema HACCP ha tenido su mayor desarrollo en la última década, con una creciente aceptación, tanto de las industrias agroalimentarias como de las autoridades regulatorias. En este contexto, la tendencia es adaptar la industria agroalimentaria a las condiciones higiénico sanitarias establecidas por normas, progresar en la implementación de sistemas que garanticen la inocuidad en los procesos de elaboración y puesta en el mercado de los alimentos y, finalmente, que un organismo independiente avale el cumplimiento de esa normativa. Para ello, la certificación del sistema HACCP es una excelente fórmula para garantizar alimentos inocuos.  Por otra parte, este sistema proporciona a las empresas alimentarias una eficaz herramienta para conseguir mayor competitividad en el mercado internacional.  

¿Qué se entiende por certificación?
La certificación de calidad se define como el conjunto de actividades y procedimientos mediante los cuales un organismo tercero e independiente (certificadora) da fe por escrito (certificado) que un producto, proceso, servicio o sistema, satisface los requerimientos de la norma de aplicación. Por ello, la certificación de calidad representa el medio más apropiado para demostrar, a través del sello de calidad o licencia, que se cumple fehacientemente con normas nacionales y/o internacionales reconocidas, y en algunos casos exigidas, como el HACCP, que aseguran la inocuidad alimentaria.

¿Por qué certificar?
• Porque HACCP ofrece garantías de obtener un alimento inocuo.
• Para lograr la adecuación de los procesos a normas reconocidas internacionalmente.
• Para conservar mercados existentes y lograr la diferenciación en ellos.
• Para acceder a nuevos mercados en los que el sistema HACCP sea un requisito o bien para utilizarlo como una ventaja competitiva en los mercados que no lo exijan.
HACCP es obligatorio en Unión Europea para importación de bebidas alcohólicas, aves, carnes de caza y derivados, huevos, aceites, jugos, lácteos, miel, productos de pesca, mermeladas, acuicultura y vegetales.
Por su parte, EUA lo requiere para pescados, carnes, lácteos, cítricos, frutas y hortalizas; y Canadá lo exige para todos los productos elaborados en su territorio, requisito que en poco tiempo puede extenderse a productos importados.
• Porque en el mercado internacional de alimentos constituye una exigencia que se materializa en forma de barreras al comercio.
• Porque los consumidores tienen cada vez más acceso a información y prefieren productos alimenticios cuyo origen y proceso de elaboración les ofrezcan seguridad. Además, un consumidor consciente está dispuesto a pagar un precio más alto.
Los valores agregados que se obtienen con esta certificación son:
• Se incrementa la confianza de los clientes y del mercado, mediante una herramienta que garantiza la higiene y seguridad de los procesos de producción y del manejo de alimentos.
• La empresa demuestra su capacidad para administrar una herramienta de prevención de peligros físicos, químicos y biológicos en la manipulación de alimentos.
• Se extienden las oportunidades de exportación de alimentos a mercados donde está regulado el sistema HACCP.
• Se amplían las posibilidades de integrar el sistema HACCP con un Sistema de Gestión de la Calidad e incrementar las ventajas de cada uno de los sistemas.

Normativa
El sistema de certificación supone la existencia de normas; de acuerdo a ellas, el organismo de certificación verifica la conformidad. La norma aplicable para la certificación del Sistema HACCP más utilizada es:
• Sistema de Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control (HACCP) - Directivas para su Aplicación. (Codex Alimentarius Comission) CAC/RCP 1-1969, Rev. 3 (1997).
Asimismo, existen normas específicas para algunos grupos de alimentos, que si constituyen un documento normativo certificable, pueden ser utilizadas para la certificación del sistema HACCP. Por ejemplo: productos de pesca, carnes, etc.

Alcance
El sistema HACCP se aplica a lo largo de toda la cadena alimentaria, que va desde la producción primaria hasta el consumidor final del producto.

Etapas en el proceso de certificación
El proceso comienza con la decisión por parte de la empresa de certificar su sistema HACCP. Esto implica tener un total convencimiento sobre las metodologías a implementar, conocer la norma y conocer el mercado al que van a acceder.  Los pasos a seguir son los siguientes:
1. Implementación. La empresa pone en marcha el plan HACCP siguiendo los lineamientos del documento normativo según el cual se certificará el sistema.
2. Auditoria. La entidad certificadora designa el equipo auditor, quien evaluará la conformidad del sistema HACCP de la empresa, respecto de los criterios establecidos en el documento normativo y aquellos establecidos por el sistema implementado (llamados criterios de auditoría). El equipo auditor confecciona el informe de auditoría.
3. Evaluación. El Comité de Certificación es el encargado de evaluar la documentación del solicitante y los informes de auditoría, a fin de tomar la decisión final de la certificación.
4. Emisión del certificado. En caso de que el Comité de Certificación comunique un resultado favorable, la entidad certificadora emite el certificado de conformidad con la norma.
5. Mantenimiento. Se efectúan auditorias de mantenimiento de la licencia, con el fin de comprobar que se mantienen las condiciones que hicieron a la empresa merecedora de la certificación.

Conclusión
La creciente aceptación del sistema HACCP por parte de la industria alimentaria, además de su compatibilidad con sistemas de aseguramiento de la calidad; y el conocimiento y creciente interés del consumidor por adquirir alimentos en los que esté garantizada la inocuidad; hace prever que la certificación del sistema HACCP será el instrumento más utilizado en el aseguramiento de la inocuidad de los alimentos en todos los países.

martes, 13 de septiembre de 2011

Guía para la revisión y cierre de no conformidades

No conformidades

El valor provisto a una organización puede ser aumentado o disminuido según sea la revisión que haga el auditor de la respuesta que da la organización a no  conformidades, así como del proceso de cierre de no conformidades que aplique. El auditor agregará valor a  su intervención asegurando que la organización ha encarado satisfactoriamente la corrección, el análisis de las causas y la acción correctiva, ya que así aumentará la probabilidad que tiene la organización de lograr la satisfacción de sus clientes.  
Este documento proporciona guías para ayudar a los auditores en el proceso de revisar y cerrar las no conformidades provenientes de auditorías. 
Revisión de las acciones que responden a una no conformidad
Los auditores de sistemas de gestión son responsables por revisar la respuesta a no conformidades y por verificar la eficacia de las acciones tomadas.   
 
La respuesta que da una organización a una no conformidad debería tener 3 partes:   
• corrección, análisis de las causas, y acción correctiva 
• análisis de las causas, corrección y acción correctiva.
Se sugieren 2 secuencias diferentes; la decisión de cuál es la secuencia correcta depende del tipo de producto o de la no conformidad presentada. Sin embargo, las 3 partes necesarias para resolver una no conformidad son las mismas en ambos casos. Por ejemplo, en el caso de software, no es recomendable implementar la corrección sin conocer previamente las causas.  Alternativamente, como un caso de un producto manufacturado, si en un vehículo se encendiera la luz de alarma de “cintas de frenos delgada” e inmediatamente se reemplazaran las cintas  de  frenos  antes  de  determinar  si  el  sensor  funciona  correctamente,  podría  ser  que  el  problema  no  se resolviera y se hubieran malgastado recursos.     

La fuente autorizada para encarar este tema es la norma ISO 9000 y sus definiciones:   
• no conformidad: incumplimiento de un requisito (ISO 9000, apartado 3.6.2)
• corrección: acción tomada para eliminar una no conformidad detectada (ISO 9000, apartado 3.6.6)
• acción correctiva: acción tomada para eliminar la causa de una no conformidad detectada u otra situación indeseable (ISO 9000, apartado 3.6.5) 
Cuando se detecta una no conformidad, se espera que se Tomen ambas, la corrección y la acción correctiva. 
Una corrección es la acción que se toma para eliminar una no conformidad detectada. Por ejemplo, la corrección puede involucrar el reemplazo de un producto no  conforme por uno conforme, o el reemplazo de un procedimiento obsoleto por la versión vigente.    
La definición de acción correctiva es la “acción para eliminar la causa de un no conformidad detectada”.  Una acción correctiva no puede tomarse sin determinar previamente, la causa de la no conformidad. Hay muchos métodos y herramientas disponibles para determinar las causas de una no conformidad (desde una simple  “tormenta de ideas” a técnicas más complejas y sistemáticas para resolver problemas, tales como análisis de la causa raíz, diagrama de espina de pescado, los 5 porqués, etc.). El auditor debería estar familiarizado con el uso apropiado de estas herramientas. El alcance y eficacia de las acciones correctivas denuden de la identificación de la verdadera causa. En algunos casos, esto ayudará a las organizaciones a identificar y minimizar no conformidades similares en otras áreas.   
Al revisar la respuesta de una organización a una no conformidad, y antes de aceptar dicha respuesta, el auditor debería confirmar que la organización presente documentación y evidencias objetivas de las tres partes –
corrección, análisis de las causas y acción correctiva – y que estas evidencias son apropiadas. Elementos
importantes a verificar en el proceso de revisión pueden ser: 
• declaraciones de acciones tomadas, son clara y concisas? 
• descripción de acciones; son completas y referencian en forma exacta documentos y procedimientos específicos, según corresponda?.
• el uso de tiempo pasado (fue, ha sido, fueron), como indicador de que las acciones fueron completadas
• la fecha de implementación de las acciones correctivas; se deberían detectar fechas pasadas que indiquen que las acciones fueron tomadas (no es  una buena práctica indicar fechas que indiquen acciones futuras)
• evidencias que sustenten una declaración de que se ha tomado una acción correctiva en forma completa y eficaz y que la acción correctiva fue implementada en la forma en que fue descripta.
Además, el auditor debería verificar que la organización ha asegurado que la acción correctiva tomada no crea problemas futuros relativos a la calidad del producto o a la implementación del SGC.
Se debe tener en cuenta que no siempre es apropiado tomar ambas acciones, la corrección y la acción correctiva, y que tanto la corrección o la acción correctiva pueden ser suficientes, por sí solas, para atender la no conformidad detectada. Este es el caso, por ejemplo, cuando la no conformidad fue totalmente accidental, y la probabilidad de repetición es muy baja.
 
Una acción correctiva eficaz debería prevenir la repetición de una no conformidad. Sin embargo, una acción correctiva no debería confundirse con acción preventiva. La definición de acción preventiva es: acción tomada para eliminar la causa de una no conformidad potencial u otra situación potencialmente indeseable (norma ISO 9000, apartado 3.6.4).
Se debe notar que una acción preventiva, tal como surge de su definición, no es aplicable a no conformidades ya detectadas. Sin embargo, del análisis de las causas de no conformidades detectadas se pueden identificar no conformidades en una escala mayor en otras áreas de la organización y constituir datos de entrada para tomaracciones preventivas.  
Cierre de no conformidades
Como las no conformidades suelen ser de naturaleza individual, existen una variedad de métodos o actividades para darlas por cerradas. Por ejemplo, algunas requerirán observaciones en el sitio (lo que demandará visitas adicionales), mientras que otras pueden cerrarse en forma remota (por el análisis de documentación enviada como evidencia). 
Antes de decidir cerrar un no conformidad, el auditor líder (o el auditor si está actuando en forma individual) debería analizar qué hizo la organización con respecto a la corrección y análisis de las causas, y los resultados que logró a través de la acción correctiva. El auditor debe asegurar que existen evidencias objetivas (incluyendo la documentación de soporte) para demostrar que la acción correctiva descripta ha sido totalmente implementada y que es eficaz en evitar la repetición  de la no conformidad. Solamente cuando este análisis arroja resultados satisfactorios puede darse por cerrada la no conformidad.